» El Festival
  - Perfil
- Estructura
- Acreditación
- Publicaciones
- Sedes
- Vuelos & Alojamiento
- La Habana
- Descargas
 
 
 

» Unial
  La Red del Universo Audiovisual de la Niñez Latinoamericana impulsa la integración y cooperación para contribuir al enriquecimiento espiritual de la niñez y la adolescencia.

- Foro de la Niñez y su Universo Audiovisual
- Talleres
- Proyectos en Curso
 
 
» Premios

- Consulte el resumen de todos los premios de anteriores ediciones del Festival.

 
 
  Inicio > Noticias > Ampliación  
     
Cirqo, una memoria ardiente de Chile
 
 

«Desde un puente de ferrocarril, Peyton Farquhar, plantador de fortuna de una vieja y respetable familia del sur, mira correr el agua veinte pies más abajo. Está a punto de ser colgado», así comienza Ambrose Bierce su relato El puente sobre el río del Búho, uno de los cuentos que, según Julio Cortázar, nadie debía desconocer. Hace unos días recordé esta historia cuando vi el desenlace de Cirqo, la nueva película de Orlando Lübbert. Ambas narraciones cuentan la existencia de un hombre en los segundos finales que separan la vida de la muerte. Bierce convierte ese instante en 20 líneas, Lübbert en 100 minutos.

En este tiempo el director chileno nos introduce en un mundo de vivos colores que está manchado por el gris de la dictadura militar, una herida por la que aún sangra el cine latinoamericano. La vida apacible que llevan los actores de circo ambulante se desordena ante la entrada de dos presos políticos que devienen en los payasos de la compañía. A partir de ese momento, se rompe la burbuja en la que vivían y comienzan a conocer los desmanes provocados por el gobierno de Pinochet.

Lübbert considera que no hace las películas, sino que se las saca del cuerpo y eso fue lo que pasó con Cirqo. Antes de cineasta, se considera un hombre que conecta con la gente, conversa con ellos, se nutre de sus historias, sus experiencias. Para él, «la cinta es una memoria ardiente de Chile; en ella no existe el perdón, pero todo ocurre dentro del mundo de la ficción del personaje, porque en realidad en mi país no ha existido la justicia ni la revancha. Todavía hoy los grandes asesinos y torturadores están en hoteles cinco estrellas, salen con sus familias…».

Esa es una de las razones por las que Cirqo se escribe con q. «Es un circo con faltas de ortografía; no es un circo normal, y eso lo quería dejar bien claro también en el título. Mi cirqo no está bien escrito, como tampoco lo está mi país. Chile es una nación que todavía tiene muchas faltas de ortografía».

Reconoce que en sus ocurrencias y en su formación como director siempre está presente la impronta de Chaplin. Por eso reaparece en Cuba, después de trece años, con una propuesta en la que no sabemos si reír o llorar. No hay humor sin dolor y él le tiene tomado el pulso a esa ambivalencia. Le gusta hacer comedias que hagan pensar, que traten temas que han quedado impunes en su nación, y prueba de ello es su largometraje Taxi para tres (2001), galardonado en La Habana con el Tercer Coral.

«Me sale el humor, me encanta esa faceta, y siempre he encontrado a actores admirables que logran conectar con el público. Quisiera volver a la comedia; para mí es un mecanismo político muy importante». Lübbert no quiso hacer un filme épico ni romántico donde se viera un pueblo crucificado. Afirma que «victimizar a un personaje es destruirlo. Quise mostrar un Chile con capacidad de reír, porque la risa fue un mecanismo de resistencia muy importante en mi país; de esa forma luchamos y nos escabullimos del miedo».

Este es un filme de resistencia y no solo por la historia que vemos en la pantalla grande, sino por la que ocurrió tras cámara. El director y su equipo tuvieron numerosos contratiempos: primero falleció el productor, luego vino el terremoto que destruyó toda la coproducción y hace cuatro meses murió de cáncer el antagonista de la película.

Pero para suerte nuestra hemos tenido Cirqo durante estos días de Festival. Un filme que recomiendo ver y después leer el cuento de Ambrose Bierce; estoy segura que en ambos se sorprenderá con el giro fantástico del final.

Por Maydelis Gómez Samón

 
  » En portada
  Cargando...  
 
   
       
 
 
 
» Galería
 
Recordando a Alfredo Guevara, Presidente del Festival.

 
 
» Diario
 
   
 
» Acreditación

- Cómo acreditarse

- Accreditations

 
 
 
» Industria
  El Festival propone varias iniciativas dirigidas a fomentar y contribuir al desarrollo de proyectos cinematográficos.

- Nuestra América Primera Copia
- Taller de Guiones Latinoamericanos
 
 
» Enlaces
Instituciones que colaboran y apoyan al Festival.